
ROMANCE DEL PRISIONERO
Que por mayo era, por mayo,
cuando hace la calor,
cuando los trigos encañan
y están los campos en flor,
cuando canta la calandria
y responde el ruiseñor,
cuando los enamorados
van a servir al amor;
sino yo, triste, cuitado,
que vivo en esta prisión;
que ni sé cuándo es de día
ni cuándo las noches son,
sino por una avecilla
que me cantaba el albor.
Matómela un ballestero;
déle Dios mal galardón.
ANÓNIMO
Siempre me encantó y me la llegué a aprender de memoria, curiosamente, este año me vino muchas veces a la mente.
ResponderEliminarQuizá sea porque nos sentimos un poco prisioneros de la situación y los problemas que asolan occidente, será cuestión de recuperar la libertad interior y esforzarnos por sacarle a la vida todo el partido posible
Besos
Curra, hay poesías que no sólo no pasan de moda, sino que parece que se escribieron ayer... Algunas forman parte de nuestras vidas, de nuestros días de infancia y a veces nos asaltan la memoria... es lo que a mí me ocurrió con ésta... También me la aprendí de memoria cuando iba al cole y ahí sigue presente cada mayo que comienza...
EliminarNada mejor que dejar volar nuestra imaginación en tiempos de crisis o no, y tratar de ver siempre el lado positivo de las cosas, de la vida... todo pasa demasiado rápido, se nos esfuma el tiempo... por eso es necesario afrontarlo con una sonrisa, y con una actitud positiva.
Muchos besos.